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Oca

 

Reproduccion sobre papiro de las ocas de Meidum Egipto pintura mural procedente de la mastaba de Nefermaat y su esposa Atet en cuya capilla se encontraron Nefermaat era hijo del faraon Seneferu, primer faraon de la cuarta dinastia.

Reproducción sobre papiro de las ocas de Meidum (Egipto), pintura mural procedente de la mastaba de Nefermaat y su esposa Atet en cuya capilla se encontraron. Nefermaat era hijo del faraón Seneferu, primer faraón de la cuarta dinastía.

 

En casi todas las culturas se ha distinguido claramente a las ocas silvestres de las domésticas. En China, Asia Central y Rusia la oca doméstica era símbolo de la felicidad conyugal y el novio solía regalar a la novia un ánsar salvaje para que la joven elegida comprendiera que debía dejar a un lado su pudor sexual, de la misma forma que lo hacían ocas silvestres en primavera. Tal vez sea esta la razón por la que algunos bestiarios árabes consideran su carne como afrodisíaca.

En la época en que los faraones egipcios se identifican con el sol, su alma es representada como una oca, pues se consideraba que ésta era el propio sol nacido del huevo primordial, por lo cual, en las ceremonias de entronización del nuevo faraón, se soltaba una oca a cada punto cardinal con la misión de comunicar a cada uno de sus dioses la noticia.

 

Oca en este caso descabezada en un canecillo del alero del abside derecho de la iglesia de San Martin de Tours en Fromista Palencia

Oca, en este caso descabezada, en un canecillo del alero del ábside derecho de la iglesia de San Martín de Tours en Frómista (Palencia).

 

En Roma, a partir de un famoso hecho sucedido en el 390 a.C., del que incluso se hacen eco muchos bestiarios medievales, y que no es otro que el intento de invasión de los galos al Capitolio, comienzan a adquirir la misión de vigilar y avisar de los posibles peligros, por lo cual se criaban en los templos de la diosa Juno.

En el mundo celta la oca es mensajera del más allá junto con el cisne, a veces confundido con ella, y por ello se la criaba habitualmente como animal doméstico. Julio César nunca lo llegó a comprender habida cuenta del distinto simbolismo que la palmípeda tenía en las dos culturas.

Casi todos los bestiarios vienen a coincidir en la misma descripción inicial sobre esta ave: La oca está casi siempre nadando y de ahí le viene su nombre, anas o ánade. Gracias a su grito quedan marcadas las horas de la noche, en las cuales vigila con especial atención. No hay un ave que pueda olfatear a los hombres tan bien como ella. Se dice que su grito puso en alerta a los romanos cuando los galos intentaron asaltar el Capitolio. Rabano Mauro advierte que …esta ave puede simbolizar a los hombres precavidos que montan guardia…, se supone que contra las asechanzas del demonio. …Cuando la oca siente la presencia de un hombre en la noche rompe a gritar, de la misma manera que si alguien vigilante percibe despreocupación o ignorancia en sus hermanos debe advertirlo para proteger a la comunidad contra los ataques de los ladrones y asesinos…

 

Miniatura con tres ocas procedente del manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian mas conocido como Bestiario de Oxford

Miniatura con tres ocas procedente del manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian, más conocido como “Bestiario de Oxford”.

 

Otros bestiarios especifican que hay dos clases de ocas, …las silvestres, que vuelan muy alto y ordenadamente y que representan a los hombres que se apartan de los placeres del mundo, y las domésticas, que viven en grupos gritando sin cesar y dándose picotazos entre ellas, las cuales simbolizan a los que pierden el tiempo en charlas inútiles. Las ocas silvestres son de color ceniciento, que representa el vestido humilde del penitente alejado de los cuidados del mundo, mientras que las domésticas tienen colores más alegres, tal como es su vida, apartada de Dios. Es posible que el Señor Jesucristo nos haga ver en la naturaleza de las aves el ejemplo a seguir…

 

 

 

 

Óculo

 

Qculo en la fachada oeste del monasterio de Santa Maria de las Huertas en la provincia de Soria

Óculo en la fachada oeste del monasterio de Santa María de las Huertas en la provincia de Soria.

 

Uno de los elementos arquitectónicos que hace referencia a las características solares en los templos románicos es el óculo, una ventana circular que proyecta hacia el interior del edificio la luz del sol, algo que será mucho más frecuente en el gótico.

Los antecedentes culturales más inmediatos de símbolo solar que sugieren la presencia y omnividencia de la divinidad se encuentran en el dios Helios grecorromano, el cual, en su recorrido diario por el firmamento observa el mundo desde lo alto y por lo tanto tiene conocimiento exacto de todo lo que sucede a los humanos en su vida cotidiana, todo lo ve. No deja de tener esta mirada aguda del Dios Juez cierto matiz amenazador, un juez al que nadie puede engañar. Lo cual puede explicar perfectamente la ubicación de los óculos, en general, en la fachada oeste de los templos, relacionada con lo escatológico puesto es en el hastial de poniente donde se pone el sol.

 

Oculo en la fachada oeste de la iglesia de San Pedro en la ciudad de Avila con doce radios que parten desde el centro y una cenefa en zigzag de caracter solar rodeando en borde exterior

Óculo en la fachada oeste de la iglesia de San Pedro en la ciudad de Ávila, con doce radios que parten desde el centro y una cenefa en zigzag de carácter solar rodeando en borde exterior.

 

Es obvio relacionar el óculo con el “ojo que todo lo ve”, es decir, con el “Sol de Justicia”, sobre todo cuando la ventana se sitúa sobre las portadas occidentales de los templos decoradas con el pantocrátor y el tetramorfos, símbolos de los evangelistas.

El óculo añade además a su estructura circular una serie de radios que parten de su eje, como en la rueda de un carro, para subrayar específicamente su significación solar al estilo de los rayos del sol, e incluso es posible ver en muchos casos cenefas con líneas dentadas o en zigzag, o estrellas, con el mismo significado solar, e incluso rosetas.

 

Una de las ruedas del templo de Konark en el estado de Orissa India construido por el rey Narasimhadeva I alrededor del año 1250 y dedicado al dios Surya el dios sol La arquitectura de este templo imita a un carro de guerra sobre veinticuatro ruedas, una de las cuales es esta Es patente el parecido con los óculos de las imágenes anteriores.

Una de las ruedas del templo de Konark, en el estado de Orissa (India), construido por el rey Narasimhadeva I alrededor del año 1250 y dedicado al dios Surya, el dios sol. La arquitectura de este templo imita a un carro de guerra sobre veinticuatro ruedas, una de las cuales es esta. Es patente el parecido con los óculos de las imágenes anteriores.

 

Esta “rueda” dentada tiene amplia difusión en muchas culturas y, además, con la misma significación de carácter solar. La rueda no solo es la del carro de Helios que recorre el firmamento diurno, sino también la de muchos templos de la India o la de los propios círculos de piedra como el de Stonenhe, reconocido centro de culto solar.

 

 

 

 

Oficios

 

Entre los oficios más importantes y activos se encuentran los que podriamos englobar en el gremio de los constructores es decir los encargados de construir las iglesias por lo que es facil verlos ampliamente representados en los capiteles de los edificios romanicos Dibujos de Milagros Herrero

Entre los oficios más importantes y activos se encuentran los que podríamos englobar en el gremio de los constructores, es decir, los encargados de construir las iglesias, por lo que es fácil verlos ampliamente representados en los capiteles de los edificios románicos. (Dibujos de Milagros Herrero).

 

A partir del siglo XII, e impulsados por una gran bonanza económica en toda Europa, comienzan a surgir las cofradías y los gremios. La necesidad de tener cierta seguridad económica, independencia o fuerza ante los abusos del poder feudal del que dependían como vasallos o siervos, evitar intromisiones profesionales y tener cierta capacidad de decisión sobre los precios de las materias primas y los salarios, hizo que, poco a poco, los artesanos que ejercían un oficio concreto, fueran agrupandose, primero en cofradías y luego en gremios.

 

Arquivolta sobre la portada oeste de la iglesia de Santiago en Carrion de los Condes Palencia con la representacion a traves de las simbolicas figuras de los veinticuatro ancianos del Apocalipsis de los oficios que se practicaban en la localidad

Arquivolta sobre la portada oeste de la iglesia de Santiago en Carrión de los Condes (Palencia), con la representación, a través de las simbólicas figuras de los veinticuatro ancianos del Apocalipsis, de los oficios que se practicaban en la localidad.

 

Continuacion de la arquivolta de la fotografia anterior

Continuación de la arquivolta de la fotografía anterior.

 

Los gremios surgen con las mismas características estructurales que el feudalismo, al frente de las cuales hay un jefe y unos subordinados protegidos, pero con la contraprestación de cumplir unas normas más o menos estrictas. El funcionamiento de las cofradías y gremios consiguió una clara fluidez en el trabajo y una evidente mejora en los aspectos económicos de la actividad profesional. Todo ello produjo un nuevo modelo socio económico que poco a poco se fue consolidando.

 

Segador en la pintura mural correspondiente al mes de julio del calendario del Panteon de los Reyes de la colegiata de San Isidoro de Leon

Segador en la pintura mural correspondiente al mes de julio del calendario del Panteón de los Reyes de la colegiata de San Isidoro de León.

 

El establecimiento formal de los gremios conllevaba en primer lugar el aprendizaje del oficio. Los neófitos ingresaban en el colectivo gremial, previo contrato paterno normalmente. Los maestros se encargaban de enseñarles todas las técnicas y secretos profesionales. Completada esta primera fase, el iniciado pasaba a ser “oficial” y se integraba como trabajador en el correspondiente gremio. Y ya en la cúspide del triángulo se encontraba el maestro que era, por sus conocimientos y capacidad técnica, quien manejaba el gremio desde un punto de vista no solo profesional sino también administrativo.

 

Zapatero en el angulo inferior derecho de la arquivolta de la portada de la iglesia de Santa Maria la Real en la localidad aragonesa de Sangüesa

Zapatero en el ángulo inferior derecho de la arquivolta de la portada de la iglesia de Santa María la Real en la localidad aragonesa de Sangüesa.

 

La importancia de las organizaciones gremiales en la Edad Media es notable hasta el punto de tener presencia iconográfica incluso en las propias iglesias románicas. Muchos de los templos medievales describen, generalmente en los arcos de sus portadas, muchos de estos oficios, gracias a lo cual podemos conocer objetivamente la importancia de algunos de ellos en determinadas poblaciones.

 

En el cenotafio de los martires Vicente Sabina y Cristeta en la basilica del mismo nombre de la ciudad de Avila encontramos esta figura con las herramientas propias de un albañil que en este caso esta sellando el sepulcro de los martires Es una historia hagiografica fascinante la de este monumento

En el cenotafio de los mártires Vicente, Sabina y Cristeta, en la basílica del mismo nombre de la ciudad de Ávila, encontramos esta figura con las herramientas propias de un albañil que, en este caso, está sellando el sepulcro de los mártires. Es una historia hagiográfica fascinante la de este monumento.

 

Podemos citar como ejemplo claro de esto el programa iconográfico de loa portada de la fachada oeste de la iglesia de Santiago en la localidad palentina de Carrión de los Condes. En este caso, como en casi todos los demás, que por suerte son muchos, los oficios están representados en la arquivolta central de la puerta y son asumidos por las figuras simbólicas de los veinticuatro ancianos del Apocalipsis –obsérvense los ropajes y las cuidadas cabelleras de las figuras– que rodean el trono del Cordero en la Jerusalén Celestial. Los ancianos casi siempre son representados por músicos, pero en este caso concreto los vemos a través de oficios como alfarero, un herrero, un acuñador de moneda, un panadero, un cocinero, un copista, un zapatero, un cerrajero, un macero y un escultor, además de dos soldados. No todas las figuras están claras con respecto al oficio que representan, habida cuenta del deterioro que ha causado el paso de los siglos, por no hablar de la barbarie humana, que también está patente, sobre todo en algunas de las herramientas de trabajo.

 

En el calendario de San Isidoro de Leon el mes de septiembre suele estar representado por un vendimiador

En el calendario de San Isidoro de León el mes de septiembre suele estar representado por un vendimiador.

 

Carrión de los Condes era importante en ese momento desde un punto de vista político, militar y socio económico gracias al trasiego propio del Camino de Santiago, por lo que no es de extrañar este despliegue iconográfico que, por otra parte, es asumido por el estamento clerical con total normalidad, porque lo que se hace es sacralizar el trabajo de los distintos oficios y ponerlo todo bajo la tutela del Cristo en majestad, es decir del Pantocrátor (Señor de todas las cosas) que está en el nivel superior. De esta manera todo queda bajo su protección, su bendición y, no nos olvidemos, su vigilancia.

 

No solo en nuestra etapa romanica se representaban los oficios En Egipto los faraones solian incluir en su ajuar funerario una gran cantidad de figuras representando una enorme diversidad de trabajos que le iban a ser utiles en el mundo de ultratumba En la imagen podemos ver a los integrantes del gremio de los panaderos moliendo el grano y amasando la harina

No solo en nuestra etapa románica se representaban los oficios. En Egipto los faraones solían incluir en su ajuar funerario una gran cantidad de figuras representando una enorme diversidad de trabajos que le iban a ser útiles en el mundo de ultratumba. En la imagen podemos ver a los integrantes del gremio de los panaderos moliendo el grano y amasando la harina.

 

Entre los oficios que podemos descubrir representados en las iglesias románicas de toda Europa, además de los ya dichos, hay albañiles, agricultores, aguadores, armeros, arqueros, bailarines, canteros, carpinteros, escanciadores, esquiladores, forjadores, halconeros, hilanderas, leñadores, matarifes, músicos, pastores, pescadores, plañideras, saltimbanquis, sastres, soldados, tintoreros titiriteros, toneleros y viñadores.

 

 

 

 

Orantes

 

Ramses II ante la diosa Sejmet en una pintura mural del templo de Wadi el Sebua reubicado en las orillas del lago Nasser

Ramses II ante la diosa Sejmet en una pintura mural del templo de Wadi el Sebua reubicado en las orillas del lago Nasser.

 

Generalmente, en las manifestaciones artísticas y en particular en el patrón iconográfico de los “orantes”, de lo que se trata es de captar, más que el contenido de la plegaria, la gestualidad ritual de la postura oracional, plasmación de la actitud espiritual del creyente que, según las distintas religiones, variará y será matizada por influencias y costumbres de otras culturas. Personajes oferentes u orantes los encontraremos en todas las culturas y religiones, por lo que podríamos decir que abunda en toda la iconografía universal.

 

En el santuario de las hachas dobles en el ala este del palacio de Knosos en Creta se encontraron varias figuras femeninas con los brazos levantados en postura orante 1350 1300 a C actualmente conservadas en el Museo Arqueologico de Heraclion

En el santuario de las “hachas dobles”, en el ala este del palacio de Knosos, en Creta, se encontraron varias figuras femeninas con los brazos levantados en postura orante (1350-1300 a.C.), actualmente conservadas en el Museo Arqueológico de Heraclión.

 

La postura que adoptan las figuras orantes en la iconografía, nos aportan datos sobre las características y orígenes de las divinidades a las que se remiten ofrendas y oraciones. Por ejemplo, si es de origen telúrico la figura orante suele dirigir alguno de sus brazos hacia la cintura o hacia abajo, y a veces suele estar arrodillado. Pero si la divinidad es de origen solar el orante es representado de pie y con las manos dirigidas hacia arriba. Normalmente suelen ir acompañadas de algún grafismo de tipo solar como rosetas, círculos, o líneas dentadas. Muchos ejemplos encontraremos en Egipto o la cultura minoica en figuras de cerámica, sobre todo las encontradas en el palacio de Cnosos.

Este gesto ritual adquiere importancia capital en el episodio de la victoria de los israelitas sobre los amalecitas en el que Moisés mantiene sus brazos en alto rogando a Yahveh por la victoria, lo cual se narra en el Éxodo (17, 8-13): «Vinieron los de Amalec y atacaron a Israel en Retidim. Moisés dijo a Josué: Elígete algunos hombres y sal mañana a combatir contra los amalecitas. Yo me pondré en la cima del monte con el cayado de Dios en mi mano. Josué cumplió las órdenes de Moisés y salió a combatir. Mientras tanto Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte. Y sucedió que mientras Moisés tenía las manos alzadas prevalecía Israel, pero cuando las bajaba prevalecía Amalec. Se le cansaron las manos a Moisés y entonces Aaron y Jur tomaron una piedra y se la pusieron debajo para que se sentara mientras le sostenían las manos uno a cada lado. Y así resistieron hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su pueblo a filo de espada».

 

Daniel en el foso de los leones en postura orante representado en uno de los capiteles interiores de la iglesia de San Lorenzo en la localidad palentina de Zorita del Paramo

Daniel en el foso de los leones en postura orante, representado en uno de los capiteles interiores de la iglesia de San Lorenzo en la localidad palentina de Zorita del Páramo.

 

Poco a poco esta postura orante pasa al cristianismo con los matices añadidos por Tertuliano, el cual recomendaba que éstos dirigieran sus manos al cielo en forma de cruz, en una plegaria no tan reivindicativa o desesperada más propia de paganos. Manos que deberían, por añadidura, estar limpias y libres de mancha.

 

Capitel con orante muy acompañado por símbolos solares y dos esquematicos leones que nos inducen a pensar en el biblico Daniel en el arco de la puerta de las penosas ruinas de la iglesia de San Juan Bautista en la localidad vallisoletana de Berceruelo

Capitel con orante, muy acompañado por símbolos solares y dos esquemáticos leones que nos inducen a pensar en el bíblico Daniel, en el arco de la puerta de las penosas ruinas de la iglesia de San Juan Bautista en la localidad vallisoletana de Berceruelo.

 

Se trata de distinguirse, además, de los adoradores grecorromanos que daban culto al “Sole invictus”, de donde procede esta postura que el cristianismo no trata de evitar para no desarraigarse forzadamente de costumbres ya muy asentadas culturalmente.

 

Detalle de un orante acompañado por algunos grafismos solares en la magnifica pila bautismal de la Ermita de los Santos Martires en la localidad soriana de Garray

Detalle de un orante acompañado por algunos grafismos solares en la magnífica pila bautismal de la Ermita de los Santos Mártires en la localidad soriana de Garray.

 

En el románico, que adopta esta tradición, pues, con naturalidad, podemos ver esta postura en la famosa escena de Daniel en el foso de los leones, un patrón iconográfico (potne oeron) con amplios antecedentes en otras culturas en las que a veces se suele colocar la mano izquierda en la cintura, y que en el románico alude probablemente a los bogomilas, que adoptan herejías de procedencia dualista oriental y las introducen en el mundo latino que, a su vez, también serán utilizadas por los cátaros.

 

Orante con los brazos en cruz en uno de los capiteles de la ventana absidal de la iglesia de Santa Maria la Nueva en la ciudad de Zamora

Orante con los brazos en cruz en uno de los capiteles de la ventana absidal de la iglesia de Santa María la Nueva en la ciudad de Zamora.

 

Tan interesante como la propia postura orante es la orientación de la plegaria hacia oriente, es decir hacia la salida del sol. Honorio de Autum lo recomendaba puesto la venida escatológica de Cristo se produciría por oriente y añadía, además, que las almas de los mártires subían al cielo en esa dirección, lo cual explica en parte la orientación de los templos en el eje Este-oeste, que ya de por sí obliga al creyente a estar siempre enfocado hacia el este, lugar donde se ubica el presbiterio.

 

 

 

 

Orfismo

 

Mosaico romano del siglo IV a C conservado en el Museo Nacional de Arte Romano de Merida en el que se representa a Orfeo tocando su lira y rodeado de animales

Mosaico romano del siglo IV a. C. conservado en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida en el que se representa a Orfeo tocando su lira y rodeado de animales.

 

El orfismo es de procedencia tracia y fue difundido por los poetas órficos, así autodenominados por sus concomitancias con Orfeo, fundador de los misterios de Eleusis que, como en todos los casos de “misterios”, no se trataba más que de restringir el conocimiento solo a los afiliados para conseguir una parcela de poder espiritual servida en bandeja gracias al deslumbramiento exotérico de los no iniciados o ignorantes. En su momento propusieron la creencia en el mundo de ultratumba, la metempsícosis y la purificación de las almas durante la vida de la persona para conseguir sin obstáculos, la inmortalidad.

 

El rey David tocando un ravel con arco representado en el fuste de una columna que se conserva en la iglesia parroquial de Revilla de Collazos Palencia

El rey David tocando un ravel con arco representado en el fuste de una columna que se conserva en la iglesia parroquial de Revilla de Collazos (Palencia).

 

En el cristianismo, y en particular en la etapa del románico, se intenta consolidar la renovación espiritual sin rechazar los iconogramas paganos ya enraizados culturalmente y creando, además, otros nuevos. En el primer caso asumiendo la imaginería y los arquetipos antiguos sin pensárselo dos veces, pero adaptando el contenido simbólico a su mundo espiritual y moral. Un ejemplo de esto es el Orfeo mítico –que amansa con su música a los animales– que recala en la figura de David, entre otros muchos ejemplos de patrones iconográficos habitualmente empleados en enterramientos tanto cristianos como paganos, a veces incluso procedentes de episodios bíblicos, lo que en su momento provocó intensas polémicas entre autores clásicos de muy distinto signo.

No obstante esta amalgama de símbolos e iconogramas, adoptada y adaptada convenientemente, no dejaba de formar parte, a ojos del estamento clerical, del dominio de Dios sobre todas las cosas, al tiempo que se mantenían los lugares comunes culturales por lo que siempre resultaba más tranquilizador para los adeptos. Por lo tanto no es raro ver representaciones artísticas de origen pagano con un contenido simbólico claramente cristiano en el románico.

 

En el capitel izquierdo en el interior de la iglesia de San Martin de Tours en Fromista Palencia se representa una escena con las purificaciones del alma con influencias islamicas y romanas muy similar a la de la catedral de Jaca

En el capitel izquierdo, en el interior de la iglesia de San Martín de Tours en Frómista (Palencia), se representa una escena con las purificaciones del alma, con influencias islámicas y romanas, muy similar a la de la catedral de Jaca.

 

Tras la muerte, el alma del cristiano, separada ya de su cuerpo en el que había quedado aprisionada, regresa a su morada espiritual celeste, pero no sin antes haber pasado por una intensa purificación para liberarse totalmente de restos materiales, todo esto según las teorías de carácter dualista antropológico entre las que se encuentran el brahamanismo y el orfismo.

 

En el sepulcro de san Juan de Ortega que se conserva en el monasterio burgales del mismo nombre se representa la muerte y ascension de su alma al cielo simbolizada por un pequeña figura transportada por dos angeles

En el sepulcro de San Juan de Ortega, que se conserva en el monasterio burgalés del mismo nombre, se representa la muerte y ascensión de su alma al cielo simbolizada por un pequeña figura transportada por dos ángeles.

 

Esta limpieza de restos corporales se puede conseguir parcialmente durante la vida por medio de ayunos, mortificaciones y penitencias variadas, sacrificios y ofrendas y, por supuesto, la práctica constante de la virtud. Pero como esto es prácticamente imposible lograrlo en vida, el individuo debe de someterse a la reencarnación o, como mínimo, purificarse en el área conceptual y física de los cuatro elementos, lo cual es habitual encontrar en la iconografía funeraria clásica, como es el caso de las representaciones de aves-almas dispuestas a purificarse pasando por delante de dos cabezas soplando (aire), dos tritones marinos (agua) y dos leones (fuego). En el caso del capitel de Frómista o de la catedral de Jaca, la purificación del alma se produce con el agua, lo cual es de procedencia claramente musulmana, pero sin olvidar las alusiones evangélicas de Jesús cuando afirma ser fuente de vida eterna y que viene a ser la misma que la que se emplea en el bautismo, puesto que también purifica del pecado.

En cualquiera de los casos, concluido el ritual de purificación, el alma asciende a las regiones celestiales acompañada por dos ángeles psicopompos que la ayudan a subir sobre un paño (caellum).

 

 

 

 

Ornamentación

 

El imponente edificio del monasterio de Santo Domingo de Silos Burgos destaca sobre las casas de la localidad

El imponente edificio del monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos), destaca sobre las casas de la localidad.

 

Dentro de cualquier población, asentamiento o villa, sobre los tejados de las casas siempre destaca por su mayor altura el templo, es decir, la casa de la divinidad, lo que ya nos hace ver la diferencia con las moradas de los mortales, diferencia que en una primera apreciación visual es volumétrica. Si nos acercamos más al edificio en cuestión, y por muy modesto que éste sea, empezaremos a ver una determinada cantidad de elementos que decoran los paramentos, las puertas, las ventanas y los interiores. Todos estos elementos, unidos al voluminoso aspecto exterior del edificio, nos hacen advertir inconscientemente su importancia.

 

El Panteon de los Reyes en la colegiata de San Isidoro de Leon cuajado de representaciones pictoricas y escultoricas geométricas vegetales y figuradas

El Panteón de los Reyes en la colegiata de San Isidoro de León, cuajado de representaciones pictóricas y escultóricas geométricas, vegetales y figuradas.

 

Como vimos en el apartado de la “decoración”, ésta puede ser geométrica, vegetal y, por supuesto, figurada. En líneas generales podríamos decir que es la manera de distinguir honoríficamente al edificio en función de su ocupante divino.

No todos estos elementos tienen que tener necesariamente una intención simbólica, pero lo cierto es que su presencia ya es en sí misma un símbolo que nos habla de la trascendencia de la divinidad.

 

El arbol de la vida representado en una de las yeserias de Madinat al Zahra Cordoba

El árbol de la vida representado en una de las yeserías de Madinat al-Zahra (Córdoba).

 

En determinadas culturas y épocas solo se admite un tipo de decoración no figurada, por ejemplo, y según instrucciones de Mahoma: «Guardaos de representar ya sea al Señor, ya sea al hombre, y no pintéis más que árboles, flores y objetos inanimados». Y todo ello por el riesgo de adorar ídolos o de humanizar demasiado lo divino o, incluso, distraer innecesariamente al creyente con monstruos y escenas poco comprensibles.

 

La escena de la adoracion del becerro de oro un idolo cuya concomitancia flagrante con el buey Apis egipcio no agrado nada a Yahveh Miniatura procedente de la Biblia Legionensis que se conserva en la colegiata de San Isidoro de Leon

La escena de la adoración del becerro de oro, un ídolo cuya concomitancia flagrante con el buey Apis egipcio no agradó nada a Yahveh. (Miniatura procedente de la Biblia Legionensis que se conserva en la colegiata de San Isidoro de León).

 

Algo que Yahveh también tenía claro, como se dice en el Deuteronomio (4,15 18):«Tened mucho cuidado de vosotros mismos: puesto que no visteis figura alguna el día que Yahveh os habló en el Horeb de en medio del fuego, no vayáis a pervertiros y os hagáis alguna escultura de cualquier representación que sea: figura masculina o femenina, figura de alguna de las bestias de la tierra, figura de alguna de las aves que vuelan por el cielo, figura de alguno de los reptiles que serpean por el suelo, figura de alguno de los peces que hay en las aguas por debajo de la tierra». Lo cual es, desde luego, bastante más drástico que el celo de Mahoma.

Pero lo cierto es que, por suerte, no siempre se siguió por este camino para aleccionar al creyente de manera más específica, habida cuenta, sobre todo de la incapacidad general de la población para leer y escribir.

 

Claustro del monasterio de San Andres de Arroyo Palencia con una decoración exclusivamente vegetal en sus capiteles y columnas propia de la reforma cisterciense

Claustro del monasterio de San Andrés de Arroyo (Palencia) con una decoración exclusivamente vegetal en sus capiteles y columnas propia de la reforma cisterciense.

 

En cuanto a la traducción correcta de este lenguaje de imágenes simbólicas siempre es aventurado estar demasiado seguro con determinadas decoraciones o escenas, sobre todo porque, al margen del deterioro de los siglos y la meteorología, no podemos asegurar que el propio artista que las realizó conociera las raíces culturales de cada patrón iconográfico, o su evolución cultural a lo largo del tiempo, y por lo tanto su intención al plasmarlo, aunque no fuera el responsable directo del programa iconográfico y decorativo del edificio. Pero también es cierto que de otros sujetos simbólicos tenemos más que sobrada documentación, como es el caso de los bestiarios medievales, los libros penitenciales, la vida cotidiana o la propia Biblia, todos ellos con un claro contenido moralizante o ejemplificador.

 

 

 

 

Oso

 

Cabeza de oso en uno de los canecillos de la iglesia de San Pedro de Teverga en Asturias

Cabeza de oso en uno de los canecillos de la iglesia de San Pedro de Teverga en Asturias.

 

Existen en las paredes de las cuevas del Paleolítico representaciones suficientes como para presuponer la importancia de este animal, sobre todo relacionado con la Gran Madre como protectora del embarazo, el parto y la maternidad. De hecho la raíz germánica “bher”, “beran” y “barn”, “tener hijos” ó “niño” y “nacimiento” respectivamente, cuya procedencia es la misma que en la palabra “oso”, así lo sugiere. A la ciudad de Berna (la ciudad del oso) podemos aplicarle la misma raíz. Esta relación todavía persiste hoy en algunos países europeos en gran cantidad de cuentos, leyendas y tradiciones que continúan relacionando a la osa con la maternidad.

En el Neolítico, dentro de esta misma zona geográfica, y sobre todo en Grecia, el Peloponeso, Italia y algunas regiones de la antigua Yugoslavia se mantienen, además de los mismos conceptos, casi idénticas características técnicas en la confección de vasijas de cerámica con forma de oso, así como los mismos colores y diseños. Los grafismos geométricos que adornan estos vasos (líneas paralelas, zig-zags y triángulos) sugieren una conexión directa del animal con el agua y la serpiente como fuentes de vida. Todo lo cual implica la presencia habitual del oso en rituales relacionados con la fertilidad de la Madre Tierra.

En Grecia, Artemisa y su corte adoptaron al oso como animal propio, por lo que las mujeres atenienses danzaban en sus bailes rituales cubiertas con pieles de osos, tradición muy extendida luego en el ámbito del Mediterráneo.

 

Pintura mural de la ermita de San Baudelio de Berlanga en la provincia de Soria Actualmente en el Museo del Prado de Madrid

Pintura mural de la ermita de San Baudelio de Berlanga, en la provincia de Soria. Actualmente en el Museo del Prado de Madrid.

 

Para los celtas, el oso es el emblema de la casta guerrera y del poder temporal y, por lo tanto, se opone al jabalí, símbolo a su vez de la casta sacerdotal, aunque ciertamente éste fue empleado como insignia militar, como ya vimos, por su agresividad.

En Tokkaido, Japón, el oso, en este caso osa, es la gran divinidad de las montañas. El día de su fiesta, en el mes de diciembre, la osa baja de las cumbres nevadas para obsequiar al género humano con gran cantidad de presentes y regalos, lo que incide en el asunto de la abundancia y fertilidad. En cambio en China el animal es de signo masculino y su presencia anuncia siempre el nacimiento de un niño. Yu, el legendario emperador chino, fue solicitado por Sun, rey divino, para que detuviera el diluvio que amenazaba con anegar el país. Para llevar a cabo su misión, que duró treinta años, se convirtió en oso -animal emblemático y signo de la abundancia como en Japón-. A lo largo de ese período, que pasó sin ver a su familia, realizó cambios en los cursos de agua desviando la sobrante al mar y construyendo presas que regularon los riegos, por lo que los beneficios para el pueblo fueron enormes a partir de entonces. Yu terminó siendo modelo de virtud y ejemplo a seguir con respecto al cumplimiento de los deberes cívicos de los ciudadanos.

Conocida es la enorme tradición del oso en las culturas de todo el continente americano, donde habitualmente es llamado Gran Padre Oso (algonquinos de Canadá), o está presente en todos los ritos de iniciación en los pueblos de Alaska y Siberia. Algunas partes de su cuerpo como patas, colmillos, garras, etc. sirven de amuletos protectores a los indios de Norteamérica, donde se le tiene por el “hermano oso” o el “amo del bosque”. O el “Abuelo” o el “Tío”, como le llaman los cazadores en Siberia para referirse a él con un matiz de temeroso respeto.

 

Canecillo con un oso en la fachada sur de la Colegiata de San Martin de Elines en Cantabria

Canecillo con un oso en la fachada sur de la Colegiata de San Martín de Elines, en Cantabria.

 

En general, en el occidente cristiano, el oso es descrito como animal telúrico y lunar, pues pasa el invierno en una cueva de la que no sale hasta la primavera. Se considera que es un animal primitivo de fuerza y violencia descontrolada y símbolo de la crueldad y bestialidad. A pesar de ello podía ser domesticado con relativa facilidad y engañado con miel o, a veces, con el señuelo de la música, según las creencias populares en la mayor parte de Europa, todo lo cual viene a ser corroborado por el hecho documentado de su participación, junto a titiriteros y acróbatas ambulantes, en ferias de villas y pueblos para diversión de la plebe. Esto dio lugar a un patrón iconográfico de mayor trascendencia que la simple representación costumbrista. Lo mismo podríamos decir de las escenas de caza en las que participa el animal como representante del Mal que es aprisionado o cazado por las fuerzas del Bien, en este caso perros y sobre todo cazadores, como en Casillas de Berlanga.

En otras ocasiones representa directamente al demonio, por ejemplo en la portada de la catedral de Ciudad Rodrigo, aquí con cuerpo humano y cabeza de oso.

 

Escena de la caza del oso en un capitel absidal de la iglesia parroquial de Santa Maria la Mayor en la localidad de Villacantid en Cantabria

Escena de la caza del oso en un capitel absidal de la iglesia parroquial de Santa María la Mayor en la localidad de Villacantid, en Cantabria.

 

Sin embargo el oso, a pesar de sus grandes posibilidades desde el punto de vista moralizante, carece de ellas en los bestiarios, que se limitan a una breve e imaginativa descripción zoológica, más o menos legendaria pero poco científica. El Fisiólogo ignora al oso, pero Plinio y, posteriormente, san Isidoro, lo incluyen en sus textos para anotar que se le llama oso (ursus) …porque esculpe, lamiendo con su lengua (ore) el feto recién parido, pues éste, en el momento del parto es una masa informe de carne. La madre lo tiene entre sus brazos y con el hocico le da forma y calor. La causa del problema es una gestación demasiado rápida pues apenas está encinta treinta días. La fuerza del oso está en sus brazos y riñones, añaden los bestiarios, …pero no en la cabeza y por eso tienen tendencia a ponerse de pie. Si el oso enferma o se hiere recurre a una hierba que los griegos llaman phlomus y que aplicada sobre la herida le hace sanar rápidamente…

 

Escena de la caza del oso en un capitel interior de la ermita de Santa Cecilia en la localidad de Aguilar de Campoo Palencia

Escena de la caza del oso en un capitel interior de la ermita de Santa Cecilia en la localidad de Aguilar de Campoo (Palencia).

 

…No se aparean como el resto de los animales cuadrúpedos, sino que lo hacen como los hombres, siendo el invierno la estación en la que se ponen en celo… Una vez preñada la hembra, el macho se aparta de ella, aun cuando duerman en la misma cueva, hasta el momento del parto. Una vez que la osa les da forma con su lengua y después de catorce días de no comer, …cae en un sueño tan profundo que se la podría apalear o matar sin que llegara a enterarse…. Pasado ese período sale de la cueva.

 

Miniatura del oso en el Manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian mas conocido como Bestiario de Oxford En este caso se trata de una osa lamiendo al osezno recien parido que por el momento es solo una masa informe de carne

Miniatura del oso en el Manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian, más conocido como “Bestiario de Oxford”. En este caso se trata de una osa lamiendo al osezno recién parido que, por el momento, es solo una masa informe de carne.

 

…Tienen los osos mucha afición a la miel, que es su alimento preferido. Si comen los frutos de la mandrágora mueren, pero pueden conjurar este peligro y recobrar la salud comiendo gran cantidad de hormigas…

Conocen la manera de atacar a los toros… golpeando los cuernos y la nariz con sus zarpas, pues éstos son los puntos más sensibles y donde se produce mayor dolor…

En algunos bestiarios árabes se añade, además, que el oso es cobarde y tiene tendencia a huir para no dejarse ver por el hombre.

 

 

 

 

La oveja

 

Escena del anuncio a los pastores en las pinturas murales de la basilica de San Isidoro de Leon

Escena del anuncio a los pastores en las pinturas murales de la basílica de San Isidoro de León.

 

Desde el punto de vista zoológico es obvio que la oveja es el mismo animal que el cordero, de quien ya hemos hablado. Otra cosa es su contenido simbólico: Mientras el cordero está directamente relacionado con Cristo, la oveja representa más bien al cristiano, miembro del rebaño del que Cristo es Pastor.

Para San Isidoro (Etimologías XII, 1, 9) “la oveja es un animal suave por su lana, desprovista de defensas corporales y de carácter apacible. Su nombre, “ovis”, deriva de “oblatio” (sacrificio), porque primitivamente los antiguos solían sacrificar ovejas. Entre éstas hay unas que reciben el nombre de “bidentes” por tener, además de los ocho dientes normales, otros dos más sobresalientes. Éstas eran las que los gentiles ofrecían sobre todo en los sacrificios”.

Este mismo texto reproducido casi al pie de la letra es el que incluyen casi todos los bestiarios medievales. Algunos añaden, además de lo dicho, que cuando se acerca el invierno, la oveja come la hierba del campo con avidez por temor a que los hielos del invierno la dejen sin alimento, aunque esta particularidad, a pesar de poner en bandeja la comparación moralizante pertinente, queda sin comentario.

 

La misma escena anterior pero en este caso tallada en una de las arquivoltas de portada de la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Soria

La misma escena anterior, pero en este caso tallada en una de las arquivoltas de portada de la iglesia de Santo Domingo en la ciudad de Soria.

 

Los moralistas suelen resaltar en la oveja las virtudes de la mansedumbre y la tranquilidad, características éstas muy convenientes para que el pastor pueda manejar el rebaño sin sobresaltos y a su gusto o necesidad. Interprétese esto como cada uno quiera.

 

Ilustracion de la oveja en el Bestiario de Oxford manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian en Oxford Inglaterra

Ilustración de la oveja en el Bestiario de Oxford, manuscrito Ashmole 1511 de la Biblioteca Bodleian, en Oxford, Inglaterra.

 

El gregarismo es otra de las particularidades más obvias de la oveja, cuya imagen es difícil disociar del consabido rebaño, que es como la solemos ver plasmada tanto en pinturas murales como la de San Isidoro de León, como en capiteles y portadas. En los bestiarios, sin embargo, se la puede ver representada por medio de un solo ejemplar (bestiario de Oxford) o como mucho dos (bestiario de San Petersburgo), por poner ejemplos clásicos.

Todas éstas características, definitorias del animal, suelen considerarse imprescindibles para identificar, a su vez, al buen cristiano, pendiente de los mandatos de Cristo-Pastor para cumplir siempre con mansedumbre y obediencia.

 

 

 

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